lunes, 21 de julio de 2014

Trigésima segunda parte  (32º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
22 de Julio
Llegan informes a Berlin que avisan que la salida del presidente francés Poincare de Rusia, señalada para la tarde ha sido aplazada unas horas y el saldrá de San Petersburgo en la noche, esto se telegrafia a Viena y el embajador alemán conde von Tschirschky sugiere al canciller austriaco Berchtold que el ultimátum a Serbia fuera aplazado unas horas y se entrege el 23 de julio, para que sea conocido en Belgrado cuando el presidente francés Poincaré ya se hallara en alta mar de regreso a Francia, lo cual paralizaría por unos días la reacción oficial de Francia.
En Rusia, una muchedumbre exaltada, destruyó y quemó el edificio de la embajada de Alemania en San Petersburgo, mientras ocurrían manifestaciones populares que gritaban: “Hacia Berlín”.
Sazónov Ministro de Asuntos Exteriores de Rusia advirtió al gobierno de Austria-Hungría que deje de estar tomando medidas drásticas contra Serbia.
El káiser Francisco Jose dice a su ministro de finanzas el polaco Bilinski “Rusia no puede admitir esto… No hay que engañarse, será una terrible guerra”.
El influyente periódico conservador londinense The Times advierte del riesgo de una guerra general europea

De acuerdo con las memorias del embajador de Francia en St. Petersburg, M. Paléologue, publicadas en 1921 en Revue des Deux Mondes, La gran duquesa Anastasia conto que la princesa Militza le dijo, el 22 de julio de 1914, en Tsarskoe Selo, que su padre, el rey de Montenegro, les había informado en un telegrama cifrado, "tendremos la guerra antes de que finalice el mes [es decir, antes del 13 de agosto de estilo ruso]... no quedará nada de Austria. ... Tendrá que tomar Alsacia-Lorena.... Nuestros ejércitos se reunirán en Berlín.... Alemania será aniquilada”. Es decir en las altas esferas europeas ya la guerra era inminente
Canciller austriaco Berchtold

Secretario de RR EE aleman von Jagow

Primer ministro serbio Pasish

Canciller alemán Bethmann-Hollweg 
Trigésima primera parte  (31º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
21 DE JULIO       
La crisis europea cada día se hacía peor, con el gobierno alemán presionando al Austro-húngaro para que tome medidas inmediatas contra Serbia, mientras Rusia manifestaba su incondicional apoyo a Serbia y amenazaba a Austria-Hungria con la guerra si esta atacaba a los serbios; en tanto, la prensa vienesa insultaba de todas las formas posibles a los serbios a los cuales llamaba “Chusma de bandidos y asesinos”, “ladrones de carneros” o “pueblo de piojosos”, sin que la prensa de Belgrado se amilane y lanzara peores insultos; en Paris la gente clamaba la revancha contra Alemania exigiendo la recuperación de las provincias de Alsacia y Lorena perdidas tras la guerra de 1871. En Alemania, pueblo y gobierno se consideraban como la nación más civilizada del mundo y creían que ya era el momento de que se impusieran a Gran Bretaña y Francia en el dominio de los mercados y recursos mundiales. En Rusia, el gobierno del zar era muy criticado por las clases obreras y los socialistas, pero el sentimiento anti alemán del pueblo así como el enorme respeto que la gente tenía por él, hacía que su gobierno autocrático mantuviera su poder.
Bueno los hechos de hoy 21 de julio fueron:
El Canciller austriaco Berchtold visitó a Francisco José en el balneario Bad Ischl para que aprobara el ultimátum que pensaba dirigir a Serbia. Dicho ultimátum, aprobado por el Consejo de Ministros estaba redactado de manera deliberada en términos inaceptables para Serbia. Acusaba directamente al gobierno de Belgrado de apoyar el movimiento nacionalista anti austriaco y el terrorismo, de planear el magnicidio de Sarajevo y haber proporcionado las armas para cometerlo. Exigía una condena oficial del terrorismo separatista, un compromiso colaboración con la policia imperial austriaca en la represión de los movimientos antimonárquicos y la participación de funcionarios austríacos en la investigación del atentado. El emperador Franciscoz Jose aprueba la nota a Serbia "sin" modificaciones.
Ante el revuelo italiano por el Ultimatum que sabían se enviaría a Belgrado, el embajador austríaco Merey recibió órdenes de seguir en las vaguedades con el gobierno de Italia, aunque comunicó al ministro di San Giuliano que, a pesar, del lenguaje firme contra Serbia, se intentaría encontrar una vía pacífica al asunto.  Di San Giuliano no creyendo esto y sospechando lo peor preguntó al embajador si podía informar a la prensa italiana de que Austria no buscaba, en ningún caso, anexión territorial alguna, a lo que Merey se negó en redondo.
En San Petersburgo, la policía rusa detiene a líderes obreros en huelga, en la oficina del periódico Pravda y cierra sus prensas.
El Embajador de Francia en Berlín informó a París de los primeros pasos hacia la movilización alemana.
El embajador austriaco en Berlín, entrega al encargado del gobierno alemán, el secretario von Jagow el texto del ultimátum Austro-Húngaro a Serbia. Este al leerlo exclama: “¡Esto es muy fuerte!” y el embajador responde: “Si, pero ya no tiene remedio, mañana lo entregaran en Belgrado”.
El presidente francés Poincaré, en San Petersburgo, advierte al embajador austrohúngaro que “el pueblo ruso es un cálido amigo de los serbios, y Francia es el aliado de Rusia”. Durante una recepción en la legación francesa, un funcionario del ministerio de defensa frances propone un brindis "por la próxima guerra y por la victoria segura".

Mientras tanto, el confiado primer ministro serbio Pansic sale de Belgrado en gira de campaña electoral hasta el 24.
Kaiser Wilhem II und Franz Josef 1914

caricatura sobre las alianzas militares
Trigésima parte (30º envío)
LA PRIMERA GUERRA MUNDIAL DIA A DIA por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
20 DE JULIO 
Cada vez son menos los días de paz que se vive en Europa, siendo lo mas increíble el ambiente a favor de la guerra que se vivía en las familias, colegios, clubs y todo lugar de reunion, todos tenian una razon para querer ir la guerra contra los otros; franceses, rusos, alemanes, italianos, polacos, austriacos, húngaros, ingleses; católicos, judios, protestantes, socialistas, monarquistas, republicanos, etc. todos querían "una revancha", increíble.
El presidente francés Raymond Poincaré, el primer ministro Viviani y la misión francesa llegan a Kronstadt siendo recibidos por el Zar Nicolas II, luego viajan con el a San Petersburgo en una visita de estado y renuevan los Pactos de Alianza entre Francia y Rusia.
En tanto más de 100.000 trabajadores están en huelga en San Petersburgo contra los bajos salarios azuzados por dirigentes socialistas. El movimiento se extendió rápidamente a Moscú y Revel
El Primer ministro serbio Pašić desmiente a sus embajadores en Francia y Rusia sobre las informaciones publicadas por la edición parisina del New York Herald en las que ellos declaraban que Serbia había sido advertida sobre un atentado inminente contra el archiduque y que no había hecho nada.
El ejército Austro-húngaro inicia preparativos militares en la frontera Serbia.
En la Gran Bretaña, termina el rey Jorge V la inspección a la Royal Navy en Spithead, cerca a Portsmouth
El gobierno de Viena despacha el ultimátum a su embajador en Belgrado, para su presentación el dia 23. La demora obedece a la presencia de la delegación francesa en Rusia, que arriba en este día.
El gobierno alemán advierte a sus principales líneas de transporte marítimo que convendría retirar sus buques de aguas extranjeras ante la probablidad de un conflicto general. La marina alemana recibe la orden de concentrar a su flota en la base de Kiel. El consejero del canciller alemán Riezler escribe en su diario que el canciller Bethmann-Hollweg teme que el crecimiento de Rusia la hará invencible en pocos años si no se toman medidas.

Vigésima novena parte  (29º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
19 DE JULIO       
En todos los países europeos los ánimos belicistas eran los que vivían en cada momento, la cautela de los gobiernos cada día era menor y las posiciones que tomaban hacían sentir cercano el estallido de una guerra, pero nadie pensaba en las terribles consecuencias que dejaría.
En Viena el consejo de ministros discute y aprueba la idea de presionar al gobierno serbio con un ultimátum, mostrándose todos favorables e inclusive de imponer medidas severas a Serbia, en una reunión en la que no se dedica un solo minuto a considerar la posibilidad de una intervención rusa; una vez puestos de acuerdo se apresuraron a mostrárselo al kaiser Francisco José, para que les dé su punto de vista. El canciller Berchtold cuenta en sus Memorias, la impresión que su soberano le dejó de aquella situación crucial:
“El emperador era plenamente consciente de la profunda gravedad, de la tragedia de éste momento histórico. Le era difícil tomar una decisión, ya que no dudaba de que sus consecuencias podían ser terribles, pero la tomó digno y sereno, y dio la orden de ejecución…”. Pero a pesar de la aprobación del Ultimatum por el káiser, este deliberadamente fue retenido durante cuatro días, por la visita que en estos días haría el Presidente francés Poincare al Zar Nicolás en San Petersburgo. Ellos no querían que Rusia y Francia discutan juntos los puntos del Ultimátum y así evitar una respuesta común
El gobierno Austro-húngaro estaba seguro que Serbia rechazaría su ultimátum y que la acción militar sería necesaria. Mientras tanto, ya han comenzado en secreto los preparativos para la movilización del ejército austro-hungaro. Dado el tiempo transcurrido, el gobierno alemán decide adoptar la estrategia de evitar la generalización del conflicto y restringirlo a un contexto puramente balcánico. Los embajadores de Francia y Gran Bretaña en Berlín comienzan a sospechar que Alemania ya conoce el contenido del ultimátum austrohúngaro.
El conde Pourtales, embajador de Alemania en Rusia y convencido adversario de la contienda, visitó al ministro de asuntos exteriores ruso, S.D. Sazánov, y le comunicó que dada la falta de acuerdo entre ambos gobiernos, al ejecutivo alemán no le quedaría otra alternativa que declararles la guerra. Más tarde el conde se lamentaba: “Quién podría prever que tuviera que abandonar San Petersburgo en estas circunstancias”.

La familia real rusa regresa de su crucero de verano a Petergof, preparando la próxima llegada del presidente francés planeada para el día siguiente, el 20.
Vigésima octava parte  (28º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
18 DE JULIO       
En la Gran Bretaña, el rey Jorge V inspecciona la Royal Navy (flota briranica) en la base de Spithead, cerca a Portsmouth
Antes de la movilización, la fuerza del ejército ruso se calculaba en 1.423.000 soldados, con reservas de 3.115.000 de hombres. A finales de diciembre habían sido movilizados otros hombres 3.438.000. El ejército eventualmente enfrentaría una escasez de personal capacitado y la crítica falta de suboficiales, sin hablar de problemas de armamento y de transporte.
El embajador alemán en Turquía informa por cable al Ministerio de asuntos extranjeros en Berlín informando la débil situación del ejército turco, escribiendo que "sin lugar a dudas, Turquía hoy es totalmente incapaz de llevar a cabo una alianza".
El ministro de asuntos exteriores de Rusia, Serguei Sazonov, escribe al gobierno de Austria-Hungría haciéndole recordar el total respaldo ruso a la independencia serbia, lo que alienta al gobierno de Belgrado a adoptar una postura peligrosamente desafiante.


soldados rusos

Vigésima séptima parte  (27º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
17 DE JULIO       
El gobierno serbio toma conocimiento del próximo ultimátum austrohúngaro después de conocerlo por filtraciones de informes en Viena, y comienza a coordinar con Rusia la respuesta a brindar. En el seno del gobierno imperial alemán se cree que el conflicto permanecerá localizado, porque las potencias de la Triple Entente no intervendrán.
En Viena, un informe secreto Austro-Húngaro declaró que Serbia se preparaba para la guerra y había llamado a 70.000 reservistas. Algo que oficialmente no estaba comprobado.
Después de muchas vacilaciones, el ambiente pre-bélico había ganado la voluntad del Zar Nicolás de Rusia y este confirma a su consejo de ministros la decisión de iniciar la movilización total, si los austriacos amenazaban Serbia, y envía un telegrama al káiser Guillermo II de Alemania donde le decía: “Estamos lejos de desear la guerra, y mientras duren las negociaciones con Austria en lo relativo a Serbia, mis ejércitos no emprenderán acción alguna. Te doy mi palabra”.
En Londres, el primer ministro Lloyd George asumiendo como la crisis cada vez era más aguda, pronunció un discurso pacifista en el Parlamento instando al desarme en Europa. Mientras tanto el alto mando alemán ya estaba terminando sus preparativos finales para la movilización del ejército.

La Cámara de los Lores aprueba una nueva ley sobre autonomía de Irlanda (Irish Home Rule).
El Ochrana Coffe de Belgrado, lugar de reunion de los miembros del ejercito serbio de la Mano Negra.
Vigésima sexta parte  (26º envío)
LA  PRIMERA  GUERRA  MUNDIAL  DIA  A  DIA  por Carlos Enrique Fonseca Sánchez
16 DE JULIO       
En Francia, tras aprobar el presupuesto para el siguiente semestre el Parlamento recesa hasta Octubre, así mismo por la ausencia del presidente Poincare el ministro de Justicia asume provisionalmente el gobierno. El líder socialista Jean Jaurès llama a la huelga general contra la guerra que parece inminente, pero su llamado no tiene el éxito esperado por la propaganda patriotera del gobierno y prensa.
En San Petersburgo, hay grandes manifestaciones de trabajadores de la compañía Putilov, el mayor y más importante fabricante de recursos militares rusos.
Alemania y Austria-Hungría prestan a Bulgaria el equivalente de 500 millones de francos para modernizar sus fuerzas armadas. En este momento, una libra esterlina británica era igual a veinte francos franceses, a 10 rublos rusos, y el equivalente a US $4,85 y el equivalente a US $4,85 y según cálculos en la web 1 Dólar de 1914 = 21.81 Dólares de 2010.

El embajador alemán en Londres advierte a Bethmann-Hollweg que Rusia intervendrá si Serbia es atacada y que eso implicaría una guerra general. El embajador británico en Viena anticipa al secretario Grey que Austria-Hungría prepara “una especie de acusación” contra Serbia, y que lo que está en juego no es sólo la resolución judicial del asesinato del archiduque sino la propia posición del Imperio como gran potencia. Los embajadores de Italia y Rusia advierten de lo mismo a sus respectivos gobiernos. El parlamento búlgaro aprueba un paquete de asistencia financiera que coloca al país en la órbita del Imperio Alemán.
Huelga obrera en San Petersburgo 1914